Corría el minuto 40 de la primera parte, el Madrid ganaba 0-1 y estaba realizando la mejor primera parte de la temporada, un mal corner sacado por el Deportivo supuso una rápida contra del Madrid que acabo con Guti solo delante de Aranzubia, cuando todo parecía que el 14 tiraría a puerto emergió el genio, el figura, la magia, el ángel que venció al demonio… Guti se saco de la manga un taconazo que hizo que la defensa del Depor y su portero se comieran el amago, un taconazo que Benzema aprovechó para hacer el 0-2.
Muchos eran los comentarios; “si Guti fuera más constante”. “si no se le fuera la cabeza”, “que futbolista se ha perdido”… Pero si Guti no fuera como es no seria Guti. No es la primera vez que Guti se saca un taconazo que supone un gol, hace unas temporadas frente al Sevilla en el Bernabeu el 14 blanco dio un pase de tacón que sobrepaso a la defensa sevillana para que Zidane marcara.
El partido fue sencillo para el Madrid que pudo golear de no ser por Aranzubia que salvo dos ocasiones en la primera parte, un disparo de Benzema y una ocasión de Raul. El Deportivo fue desarbolado en la primera parte por el centro del campo que saco Pellegrini, con Xabi Alonso, Guti, Granero y Kaka, que toco y toco sin que el Deportivo pudiera hacer nada. Granero adelanto al Madrid con un gol de cabeza tras un mal despeje de la defensa coruñesa, el segundo llegó con la genialidad de Guti. El Deportivo consiguió recortar distancia con un inexistente penalti sobre Riki que él mismo trasformó cerca del final del partido. Finalmente Benzema cerró el resultado en el descuento.
El Madrid consiguió ganar en Riazor 18 años después, pero esto dato quedara como algo secundario gracias a ese jugador que hizo que el tiempo se parara un segundo.
Fotografía: sportyou.es





